El Naciones Unidas acoge con entusiasmo dos informes que evidencian un impulso imparable hacia las energías limpias a nivel global. Uno de los informes señala que por primera vez más del 90 % de los países cuentan con políticas nacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar la transición energética.
El otro documento alerta de que, a pesar de este avance, la velocidad del cambio aún es insuficiente para limitar el calentamiento global al objetivo de 1,5 °C. Se subraya que se requieren inversiones mucho mayores, marcos regulatorios más fuertes y un enfoque equitativo que incluya a los países más vulnerables.
La ONU resalta que estamos en un momento decisivo: el mundo tiene la tecnología y las herramientas para alcanzar una energía limpia, pero el desafío ya no es técnico, sino de voluntad política, financiación estratégica y colaboración global.